No somos hotel
Casa familiar transformada en refugio. Sin lobby, sin protocolos fríos. Llegás y ya estás en casa.

Hostel en Lago Puelo con alma de aventura y gente de verdad. Un lugar donde la montaña y las personas te reciben por igual.

"Hoy esas paredes son el mapa de todos los que pasaron por acá."
En 2017, Maxi transformó la antigua casa familiar en un refugio para viajeros. Desde el primer día, los huéspedes empezaron a dejar su huella pintada en una pared. Sin planificarlo, el nombre llegó solo.
Hoy esas paredes son el mapa de todos los que pasaron por acá: una comunidad que vuelve temporada tras temporada.
Casa familiar transformada en refugio. Sin lobby, sin protocolos fríos. Llegás y ya estás en casa.
Guía matriculado que creció en la Comarca. Conoce cada arroyo y cada mirador que no aparece en ningún mapa turístico.
Los viajeros que llegan solos se van con amigos para toda la vida. Pasa siempre.
A 5 minutos del ingreso. El bosque andino empieza apenas cruzás el portón. Sin traslados.
No tenemos recepción fría ni desayuno bufé. Tenemos mate, fogón y conversación real.
No lo decimos nosotros. Lo dice el muro que sigue creciendo temporada tras temporada.

El lugar donde los viajeros se encuentran.

El lugar donde los viajeros se encuentran.

Habitación privada con vista a los tres picos. Tu espacio, tu ritmo.

Habitación privada con carácter propio. Rústica, cálida y tranquila.

Habitación privada espaciosa. Tranquila, luminosa y con ambiente de refugio.

Con cocina y baño propios. Tu casa en Lago Puelo. Para 3 o 4 personas.

La cima más icónica de Lago Puelo. Desde arriba se ve el lago entero, el valle y la cordillera en todas direcciones. Los últimos 100 metros se ponen intensos — pero las vistas lo pagan con creces.

El agua turquesa del lago vista desde adentro. Sin necesitar experiencia previa, es una de las actividades más disfrutadas de la zona. Hay alquiler dentro del parque o salidas organizadas. Perfecto para una tarde que no querés desperdiciar.

Cruzás el puente colgante sobre el Río Azul al norte del pueblo y llegás a uno de los miradores más fotogénicos de la zona. Vistas al río y sus cascadas, camino ancho y sin desnivel pronunciado.

Pasarelas de madera, arrayanes, niebla entre los árboles y carteles sobre la fauna del lugar. Un sendero corto dentro del Parque Nacional que en días nublados se convierte en algo completamente distinto. Uno de los favoritos de los que vuelven.

El sendero sale del puente colgante sobre el Río Azul y no se separa del río hasta llegar al refugio. Bosque nativo todo el camino, agua fresca para cargar en la ruta. El refugio ofrece pernocte y comida — ideal para quienes quieren una noche en la montaña.

Una de las caminatas más completas del parque. Sale de la pasarela del Río Azul y termina en el límite con Chile, donde el Río Puelo conecta ambos países. Se puede continuar al lado chileno.

El mirador más popular del parque. Sube desde La Playita con bastante pendiente pero en poco tiempo — unos 20 a 30 minutos de subida. En el camino hay murra y maqui silvestre para comer. Desde arriba, el lago se ve entero.

16 hectáreas señalizadas con información sobre la flora patagónica nativa. Pitras, arrayanes, lengas. Ideal para quienes quieren entender el bosque mientras lo caminan. Circuitos cortos y bien marcados.

Recorrer chacras, cruzar el río a caballo y llegar a miradores del valle con vistas panorámicas del lago. En otoño, entre los colores del follaje, es una experiencia distinta a cualquier caminata.

El área del Río Puelo es uno de los mejores pesqueros de la Patagonia para trucha. No hace falta experiencia previa — hay guías profesionales de pesca con mosca y spinning. El paisaje mientras pescás ya justifica la salida.

El mismo cerro, otra dimensión. La roca de granito a 10 minutos del centro tiene 5 sectores equipados con unas 30 vías, desde 5to grado hasta 7C. Una actividad joven en Lago Puelo pero con mucho futuro.

Sale del puerto del Parque Nacional y navega por el brazo occidental del lago hasta el límite con Chile. Ver el lago desde el agua, rodeado de bosque y cordillera, es una perspectiva que ningún sendero te puede dar.

El tip de la casa. La pasarela sobre el lago al caer el sol es uno de los espectáculos más simples y más impresionantes de Lago Puelo. En verano también podés tirarte al agua. Llevá algo rico para picar y no tengas apuro.
Desde 2017, cada viajero deja literalmente su huella pintada en una pared del hostel. Una obra colectiva, viva, hecha de pies, pigmentos y recuerdos. Tocá o pasá el cursor sobre cualquier huella para leer la reseña.
La pared sigue creciendo. La próxima huella podría ser la tuya.

Más de 100 huellas en las paredes. La próxima puede ser la tuya.